1 año. 365 días. O 366. Como te dé la gana, si es bisiesto y esos dislates. 1 año, 365-366 días han pasado desde aquel histórico encuentro en un local de restauración. 4 individuos, ignorando la relevancia futura que tendría ese suceso, se reunían para comer, y embargados de sublimación absoluta comenzaron a pronunciar un morfema inusual y novedoso en sus bocas. 4 letras sin sentido aparente.
#eula
Hoy la historia ha cambiado, y eso 4 hombres conviven con normalidad y alguna que otra secuela psicológica irreversible. Eula ha pasado a formar parte de nuestras vidas. De hecho, algunas las ha transformado. Comenzó como una tontería, una gracieta de clase. Nuestros ahora seguidores se befaban de ello. Hoy la respetan. Nuestros ahora detractores no lo comprendían y nadaban en un mar de ignorancia. Hoy promulgan la palabra. Nuestros ahora amigos, la despreciaban. Hoy la idolatran.
Podría seguir así hasta mañana, pero se me va a agarrotar el peronil, luego paro.
Más tarde, nuestros principales embajadores expandieron el fenómeno, y la gente comenzó a cogerle cariño. Mas seguían sin saber qué ni por qué. Muy pocos afortunados supieron en un principio qué era #eula. Como regalo de cumpleaños, favor sexual, casos especiales y una infinita casuística. La epidemia eulística se contagio vía Twitter, nuestro mejor aliado en esta cruzada. Eula se convirtió en hashtag, y estuvo tocando los cojones unos cuantos días al personal. Una feroz campaña llevada por un pírrico número de eulos consiguió lo inimaginable. Que se hablase de #eula. Que la gente preguntase y se interesase.
Fue un mes de octubre épico y alucinante. Ganamos muchos seguidores, algo que evidentemente no nos importa, no como a algunos. En definitiva: cumplimos nuestro objetivo. El cual, sinceramente no sabíamos cuál era. Pasaban los días e incluso alguna persona estuvo a punto de resolver el misterio, pero desafortunadamente se encontró con una burda imitación.
Comenzaba un nuevo año, el año #eula, y en febrero se creó este honorable y humilde espacio de la Intranet. Así pues nos expandimos por el mundo cual imperialista y llegamos a formar parte de la comunidad tuitera, siendo respetados y petados por el culo. @eula_blog cuenta hoy con la patética y orgullosa cifra de 29 seguidores. Hubo otro intento de descubrimiento, pero una vez más nos estaban copiando.
De este modo llegamos a este día, 12 de ocubre. Para ser sinceros no esperábamos tal éxito ni mucho menos. Cantidad ingente de dislates que hemos repartido por doquier durante este año, sin sentido, estúpida y a veces rozando el ridículo, pero vosotros habéis estado ahí para leerlo. Os ha gustado y nosotros nos deshuevamos haciéndolo. Así que, a no ser que Ganondorf, unos bufones anarquistas con ositos de peluche explosivos o unos vándalos con lima nos lo impidan, seguiremos realizando lo que nos gusta.
MEULAS GRACIAS Y LARGA VIDA A #EULA
