Recientes estudios de la universidad de Colmenar Viejo, California, sacaron a la luz un documento de origen precopto pseudobizantino, que según el historiador responsable del hallazgo Anno Jones, se trataba de la supuesta primera manifestación de un elevador en la historia de la ingeniería. El descubrimiento dispone de un boceto dibujado con un material marrón aún desconocido sobre un papiro hecho con secuoyas de los bosques del polo sur. En el se aprecia claramente un protoproyecto de lo que hoy en día llamamos ascensor.Después de este párrafo nos puede tomar por locos, si no lo ha hecho antes, o pensar en algún psicotrópico, y con seguridad lo habremos consumido. Mas debe saber que esto no es una noticia, no es un reportaje. Es una advertencia. Los ascensores han perdido la utilidad que han tenido siempre. Subir y bajar. Ahora suben y te dejan en unas escaleras para que bajes al mismo sitio pero en el otro extremo.Terrorífico. Algunos aseguran que frente al espejo de un ascensor, si dices 123 veces tu nombre al revés y le das al segundo, sube al tercero. Espeluznante.
Así que ya saben, que las drogas son malas pero los ascensores peores. Este fenómeno diabólico ha llegado a tal punto que hasta hacen películas sobre ello. La próxima vez estén atentos cuando se abran las puertas de su satánico elevador; lo mismo aparece Belcebú, un cani haciéndose fotos o el vecino brasas que sólo habla del tiempo y te dice qué alto estás.
PD: El metro de Berango está maldito, muy maldito.
No hay comentarios:
Publicar un comentario