Antes de disfrutar con las novedades que nos han llegado a la estantería del saber imprescindible y en este caso de la química rigurosa, queremos recordar, y hoy más que nunca, que el humor es una herramienta para hacer reír y edulcorar un poquito nuestra existencia. Lo que para muchos de nosotros es libertad de expresión, sátira y parodia para otros es equivocarse y echar sal en lugar de azúcar. Una azúcar que mata a balazos. En #eula hoy y siempre optaremos por matar y desarmar intelectualmente con la palabra al que la corrompe, nunca con un arma. Esta entrada va dedicada a todas las víctimas del atentado en París y en especial a la revista Charlie Hebdo.
Lagos
epitérmicos
Si alguna vez han estado en una playa es bastante probable que se hayan dado cuenta de que a veces, entre el comienzo de la arena y la orilla se suelen formar pequeños embalses de agua. Estos mini lagos normalmente surgen por mareas raras o muy fuertes que desplazan mucha agua de forma irregular y en el cambio de marea parte se queda estancada en diferentes puntos de la playa. También hace falta decir que no tengo ni puta idea de si esto es así y seguramente la explicación no se parezca un ápice a mi versión.
La cosa es que estos bancos de agua siempre están a una temperatura tirando a caliente y evidentemente más alta que la del mar unos metros más adelante. Una vez más desconozco la razón de este hecho, algún gilipollas que vaya de científico dirá que al haber menos cantidad recibirá más calor al estar más concentrado. O no, no sé, me da igual. Mi teoría es que lo que hace que ese agua siempre esté tibia son los niños que retozan en ella. Es muy típico que los niños no lleguen hasta la orilla porque esos charquitos les llaman más la atención. Está caliente, apenas cubre y te puedes montar unas peliculas e historias infantiles del copión de pato viudo.
Así pues, en el momento en el que los niños tocan este agua, la temperatura va subiendo hasta fijarse en unos 26-30 grados. Además da igual que eches hielos continuamente, como si viertes el perito Moreno o lo poco que queda de él, que la puta agua no se enfría. Mi hipótesis es que los niños pequeños tienen una mierda rara en la piel, absolutamente todos los niños del mundo, hasta los que no pueden entrar en contacto con el agua por una enfermedad jodida de la piel.
Y os preguntaréis por qué nunca se enfría ese agua. Pues porque los niños se mean en esos laguitos. Se mean como cualquier hijo de vecino cuando se está bañando, aunque no lo quieran reconocer. Entonces esta orina de niño también tiene unas propiedades muy extrañas que ningún doctor ha conseguido explicar su origen y por qué actúan así. Los niños gradualmente van meando y de algún modo regulan la temperatura de los embalses. Por eso, al menos personalmente, suele dar un poco de grima ya no meterse, sino tocar con la punta del pie en la superficie. A ver, hay país de niño.
Llegados a este punto y echando la vista atrás me doy cuenta de que no tiene ni pies ni cabeza, ningún principio físico-químico que sustente lo que acabo de decir. Pero el mundo es un lugar maravilloso lleno de misterios y fenómenos extraordinarios sin explicación y otros con unas explicaciones que complican aún más su comprensión. Y hemos venido a jugar, a desafiar las leyes que rigen el universo. Si Damon pudo sostenerse en el aire durante varios segundos en un salto de esquí, por qué unos niños no iban a poder calentar agua estancada con su piel y su orina.
(Lago epitérmico es una licencia neologística que me he permitido hacer. Epi de epidermis y térmico de temperatura. Sin más, perdón por el retraso).
Si alguna vez han estado en una playa es bastante probable que se hayan dado cuenta de que a veces, entre el comienzo de la arena y la orilla se suelen formar pequeños embalses de agua. Estos mini lagos normalmente surgen por mareas raras o muy fuertes que desplazan mucha agua de forma irregular y en el cambio de marea parte se queda estancada en diferentes puntos de la playa. También hace falta decir que no tengo ni puta idea de si esto es así y seguramente la explicación no se parezca un ápice a mi versión.
La cosa es que estos bancos de agua siempre están a una temperatura tirando a caliente y evidentemente más alta que la del mar unos metros más adelante. Una vez más desconozco la razón de este hecho, algún gilipollas que vaya de científico dirá que al haber menos cantidad recibirá más calor al estar más concentrado. O no, no sé, me da igual. Mi teoría es que lo que hace que ese agua siempre esté tibia son los niños que retozan en ella. Es muy típico que los niños no lleguen hasta la orilla porque esos charquitos les llaman más la atención. Está caliente, apenas cubre y te puedes montar unas peliculas e historias infantiles del copión de pato viudo.
Así pues, en el momento en el que los niños tocan este agua, la temperatura va subiendo hasta fijarse en unos 26-30 grados. Además da igual que eches hielos continuamente, como si viertes el perito Moreno o lo poco que queda de él, que la puta agua no se enfría. Mi hipótesis es que los niños pequeños tienen una mierda rara en la piel, absolutamente todos los niños del mundo, hasta los que no pueden entrar en contacto con el agua por una enfermedad jodida de la piel.
Y os preguntaréis por qué nunca se enfría ese agua. Pues porque los niños se mean en esos laguitos. Se mean como cualquier hijo de vecino cuando se está bañando, aunque no lo quieran reconocer. Entonces esta orina de niño también tiene unas propiedades muy extrañas que ningún doctor ha conseguido explicar su origen y por qué actúan así. Los niños gradualmente van meando y de algún modo regulan la temperatura de los embalses. Por eso, al menos personalmente, suele dar un poco de grima ya no meterse, sino tocar con la punta del pie en la superficie. A ver, hay país de niño.
Llegados a este punto y echando la vista atrás me doy cuenta de que no tiene ni pies ni cabeza, ningún principio físico-químico que sustente lo que acabo de decir. Pero el mundo es un lugar maravilloso lleno de misterios y fenómenos extraordinarios sin explicación y otros con unas explicaciones que complican aún más su comprensión. Y hemos venido a jugar, a desafiar las leyes que rigen el universo. Si Damon pudo sostenerse en el aire durante varios segundos en un salto de esquí, por qué unos niños no iban a poder calentar agua estancada con su piel y su orina.
(Lago epitérmico es una licencia neologística que me he permitido hacer. Epi de epidermis y térmico de temperatura. Sin más, perdón por el retraso).
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